
Cartagena no es sólo la Ciudad Heroica de los colombianos, ni mucho menos un Patrimonio de la Humanidad, es eso y mucho más. Es, a juzgar quienes la visitan con frecuencia, un lugar de ensueño en el que muchos quisieran establecer su residencia y vivir allí el resto de sus días, en medio de la tranquilidad y el encanto de una urbe con mucho sabor Caribe, historia y belleza natural.
Es quizás por esas y otras razones, que un grupo de inversionistas se dio a la tarea de hacer de ese sueño una realidad. Adquirieron tres viejas casonas de la Ciudad Amurallada para darle nueva vida a Casa San Agustín, un complejo de 14 apartamentos desarrollado bajo los principios de conservación arquitectónica, respetando los ambientes propios del Siglo XVIII, pero adicionando las comodidades y el confort de la época actual.
El responsable del proyecto, el arquitecto Vladimir Caballero Escorcia, señala que los muros lineales fueron conservados y el nuevo diseño se adaptó a lo encontrado en las viviendas, respetando siempre el patrimonio histórico de las mismas.
El proyecto Casa San Agustín es hoy realidad, una copropiedad reconstruida en 5.500 metros cuadrados dentro del sector más exclusivo de una de las ciudades más emblemáticas del Caribe colombiano. Cada apartamento consta de piscina o jacuzzi, acabados de primera y aire acondicionado, entre otros lujos.